viernes, 17 de febrero de 2017

Simon Spezial

MARCA: Simon
MODELO: Simon Spezial
ESTILO: Dunkel Lager (5'6% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: La región de Franconia es garantía de calidad cervecil, y si encima hablamos de Dunkel el nivel se pone por las nubes. Por este motivo, cuando inicialmente compré esta botella pensando que era de la reputada Brauerei Spezial de Bamberg y luego me di cuenta de mi error, pero también comprobé que era una elaboración de esta región, no me apenó demasiado. La produce Brauerei Simon, una cervecera familiar fundada en 1875 por Johann Simon en Lauf, una pequeña localidad situada a escasos kilómetros de Nuremberg. A pesar de llevar más de un siglo en actividad, siguen fieles a su lema de "Calidad por encima de cantidad" y sólo elaboran 4 cervezas distintas, una Helles, una Hefe-Weissbier, una Schwarzbier y, por supuesto, la que voy a comentar hoy.

Es de un color pardo rojizo, muy poco turbia, con una burbuja de pequeño tamaño distribuida de forma homogénea por el líquido. La espuma es muy abundante, sobretodo para el estilo, con una textura cremosa que consigue un aspecto especialmente apetecible. En nariz es fantástica, con una potencia que ya quisieran para sí muchas Ale. Es una deliciosa bomba de malta y caramelo, con intensas notas de nueces y avellanas, algo de fruta, sobretodo manzana y más suave pasas, y un leve toque cafetoso, muy delicado. El lúpulo noble, muy aromático, desarrolla un perfume herbal, ligeramente floral y con un punto cítrico, que redondea el conjunto con maestría.

En boca se presenta con un cuerpo medio, y rebosante de sabor. De nuevo aparece mucha malta, caramelo, algo de grano tostado y frutos secos, y vuelve a acompañar la fruta madura, oculta en un segundo plano. La carga de lúpulo noble es evidente al final del trago, aporta un perfil cítrico, un poco terroso y herbal, tras el cual emerge un leve toque de torrefacto, quedando un largo regusto con reminiscencias de todos estos matices. Con el reposo además sale a la superficie un ténue sabor a miel y flores, que se infiltra con discreción y es capaz de apaciguar e integrar todos los matices. Suficientemente compleja para mantenerte entretenido, pero también con una entrada fácil que permite beberse varias jarras en compañía de amigos... aunque es probable que la conversación ensalce sus cualidades en algún momento. Más que recomendable para los amantes de las cervezas clásicas, es otra más de esas fábricas alemanas ancladas en la tradición que sin hacer experimentos consiguen elaboraciones de un nivel que pocos pueden alcanzar.

NOTA:

sábado, 11 de febrero de 2017

DouGall's Imperial Stout (10º Aniversario)

MARCA: DouGall's
MODELO: DouGall's Imperial Stout (10º Aniversario)
ESTILO: Russian Imperial Stout (9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: España

CARACTERÍSTICAS: Andrew Dougall nos adelantó al final de una cata que dirigió recientemente en la Vinoteca de Pamplona que iba a lanzar a la venta su primera Imperial Stout para conmemorar el 10º aniversario de la fábrica, y que lo haría en una tirada limitada que llegaría a muy pocas tiendas de España. Por supuesto, también nos desveló que una de ellas sería el local en el que nos encontrabamos, lo que me obligó a tener a La Vinoteca bajo vigilancia intensiva hasta que pocos meses después llegaron las botellas prometidas.

A pesar de ser una edición especial el diseño de esta cerveza es muy similar al de la Session Stout, lo que quizá le puede quitar algo de gancho. De todas formas lo fundamental es el contenido, y frente a este cabe poca queja. Es una cerveza de color negro tizón con algún reflejo ocre al trasluz, que al servirla genera una pequeña cantidad de espuma marrón, de la que en pocos segundos sólo queda un anillo adherido al vidrio. En aroma viene repleta hasta los topes de grano y café, con recuerdos también de cacao puro y algo de regaliz negro. Queda de fondo malta, moras y arándanos, aunque el dulzor del conjunto es muy moderado. Rompe el clasicismo el lúpulo Cascade, principalmente herbal y resinoso ya que su tropicalidad está disimulada por los tostados, quedando al final una Imperial Stout bastante ajustada al estilo aunque con un toque de modernidad.

El perfil en boca es mucho más dulce de lo que sugería el aroma. Es densa y oleosa, con una entrada de malta, frutas oscuras maduras y suave caramelo, seguida poro después de un torrente de café, cacao y regaliz negro. Este último sabor pasa a ser el más prominente cerca del final, antes de que este desemboque en un amargor marcado pero bien controlado, con hierba, especia picante, pino, cítricos y mucho torrefacto, tras el cual queda un leve calor en el estómago. El problema que tienen las ediciones limitadas es que se les presuponen una calidad excepcional, muy por encima de los estándares de la marca, y sin embargo hay varias cervezas de DouGall's que me gustan más. No obstante creo que es una cerveza muy bien hecha, sin estridencias ni extravagancias, y que personalmente volvería a tomar con gusto.

NOTA:

domingo, 22 de enero de 2017

HaandBryggeriet Dark Force

MARCA: HaandBryggeriet
MODELO: HaandBryggeriet Dark Force
ESTILO: Russian Imperial Stout de trigo (9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Noruega

CARACTERÍSTICAS: HaandBryggeriet es una de las fábricas, junto con Nøgne Ø y Lervig, que han situado a Noruega en una posición envidiable dentro del mundo de la cerveza moderna. Se trata de una fábrica de relativo pequeño tamaño fundada en el 2005 por Jens Maudal, Rune Eriksen, Arne Eide y Egil Hilde en una antigua fábrica textil en Dramm, a pocos kilómetros de Oslo. Hoy por primera vez les voy a hacer un (merecido) hueco en el blog para comentar una de sus elaboraciones más populares, una Imperial Stout con trigo malteado llamada Dark Force.

Es negra opaca, con algún brillo rojizo algo malicioso, cubierta por una espuma marrón palido no demasiado abundante aunque sí cremosa y resistente, tan densa que parece dejar restos sólidos en superficie. El aroma es sensacional, con un fondo de torrefacto y regaliz negro evidente, pero acolchado por caramelo, cacao, cremas y toneladas de frutas oscuras maduras, entre ellas cereza picota, moras, uvas pasas y algo más suave arándanos. Se suma además un punto de humo o brasa muy delicado, y el lúpulo aporta un leve toque floral, perfectamente integrado, consiguiendo unperfume redondo, sin fisuras.

Su paso por boca no podría ser más agradable tanto por su textura sedosa como por el reconfortante calor que deja en el estómago. La solidez del aroma se mantiene en boca; al principio el espacio se reparte por igual entre los sabores más dulces, con caramelo, malta, frutas del bosque, pasas y algo más suave guindas, y los tostados. A medida que el trago avanza estos últimos pasan al primer plano, destacando cacao, regaliz y café solo, junto con algo de humo que se incorpora en el último momento. Amargor final contundente pero cálido, con carga de dulce, cacao, vainilla, algún recuerdo de banana que imagino que puede venir de la levadura, dejando un regusto eterno y el deseo de que la botella no se acabe nunca. Por desgracia este anhelo no se cumple así que tendré que volver a comprarla, cosa que haré en cuanto la tenga a tiro. Es una cerveza memorable, una Imperial Stout densa y muy compleja, como debe de ser, y con un giro de originalidad que la pone entre los mejores ejemplos de este estilo que he bebido. Es cierto que cuesta 5 euros y medio, pero teniendo en cuenta lo caro que es Noruega, que es una botella de medio litro y la calidad del contenido, el precio me ha parecido muy adecuado.

NOTA:

domingo, 15 de enero de 2017

Black Market Rye IPA

MARCA: Black Market
MODELO: Black Market Rye IPA
ESTILO: IPA de centeno (7'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Estados Unidos

CARACTERÍSTICAS: La distribuidora catalana Crusat ha apostado recientemente por la importación de cervezas en lata, y para ensalzar las virtudes de este envase, que hasta hace poco no contaba con una reputación demasiado buena, ha lanzado la campaña #dandolalata. Hace un par de semanas nos mandaron varios ejemplos en este formato de tres marcas que acaban de ser incorporadas a su catálogo, Mike Hess, Stone Brewing y Black Market Brewing, y hoy me voy a centrar en esta última. Se trata de una pequeña cervecera de Temecula, en California, que dio sus primeros pasos en un garaje, al más puro estilo Schräder Bräu, siendo allí donde idearon su actual Weizen. Evidentemente no sólo cuentan con esta cerveza en su actualidad sino que su catálogo es interminable, y entre todas sus referencias la que he podido probar es una IPA de centeno con varios lúpulos, incluyendo Cascade, Citra y Columbus.

Su color es ocre con reflejos anaranjados, mientras que cubre el líquido una cremosa capa de espuma beige grisácea que se agarra al vidrio con fuerza... la verdad es que el aspecto es inmejorable. No sé si es por el envase o porque está recién elaborada, pero en nariz es una bomba atómica de lúpulo, con toneladas de mango, fruta de la pasión, sirope de limón y melocotón sobre una base de malta dulce, caramelo y algún deje de crema. Se funde en este conjunto recuerdos florales y cítricos, notas de miel y un leve soplo de especia picante, consiguiendo un nivel de complejidad importante. Impresiona el frescor con el que se presenta, parece salida del fermentador.

En boca cambia un poco, la entrada tiene más malta y grano, el caramelo está menos presente y se nota el tostado ácido característico del centeno. Tampoco falta la fruta, con intensas notas de lichi, muy llamativas, melocotón y mandarina. El lúpulo interrumpe de forma abrupta el desarrollo del sabor y ataca con un afilado golpe de cítricos y pino que acaba conduciendo al trago a un final de marcada astringencia, muy resinoso, cargado de especia picante, esta alimentada además por el alcohol, hierba, limón y pomelo. El sabor se graba a fuego en las papilas gustativas, mientras que en el estómago queda un calor reconfortante. Estoy seguro de que entusiasmará a los fanáticos de las IPA más extremas, a mí sin embargo me ha resultado demasiado desequilibrada y creo que posiblemente tras un tiempo de maduración que atemperase la fuerza del lúpulo me habría gustado más. Eso sí, al margen de preferencias personales, lo que me ha quedado claro es que la lata es un buen envase para la cerveza. ¡Gracias Crusat!


NOTA:

domingo, 8 de enero de 2017

Schmucker Weizen Bock

MARCA: Schmucker
MODELO: Schmucker Weizen Bock
ESTILO: Weizenbock (6'8% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Schmucker es una cervecera fundada en 1780 por Nikolaus Schönberger en Mossautal, un pequeño municipio del Land alemán de Hesse. Desde el año 2006 forma parte de Brau Holding International, el tercer grupo de cerveceras de Alemania, dentro del cual se encuentran marcas de gran calibre como Paulaner, Hoepfner, Kulmbacher o Fürstenberg. Elaboran en la actualidad 18 cervezas distintas, entre ellas la primera Kellerbier que comentamos en Hipos Urinatum allá por el 2009, o la Weizenbock de la que voy a hablar en la entrada de hoy. 

Esta es de color ambar, anaranjado en su base, con una turbidez muy discreta, sobretodo si tenemos en cuenta que es una cerveza de trigo. La espuma es relativamente escasa y en pocos minutos ha desaparecido todo rastro de ella de la superficie, quedando un aspecto bastante poco apetitoso. Por suerte el intensísimo aroma recupera las expectativas con una deliciosa mezcla de malta dulce, toffee y tenue chocolate con leche con un torrente de plátano, pera madura y algo más suave manzana asada y melocotón. Aporta complejidad la levadura de carácter lácteo y el lúpulo floral, con notas de miel, clavo y canela, quedando un conjunto a la altura de las mejores representantes del estilo.

En boca se presenta con malta en grandes cantidades mientras que el caramelo parece haber perdido algo de fuerza, resultando más ligera de lo esperado. El plátano también está más controlado al inicio del trago, aunque luego se desata, acompañado por manzana y posteriormente naranja madura. Textura cremosa y con carbonatación muy ajustada, termina en un amargor moderado, floral, con notas de miel, algo de cítricos y un punto de especia picante. A pesar de su espantosa imagen al servirla, la verdad es que es una Weizenbock bastante decente aunque, eso sí, poco más contundente que una Dunkelweizen. Quizá no sea para buscarla de propio, pero se disfruta sin problemas.

NOTA:

domingo, 1 de enero de 2017

Pfungstädter St. Nikolaus

MARCA: Pfungstädter
MODELO: Pfungstädter St. Nikolaus
ESTILO: Bock de Navidad (6'9% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Alemania

CARACTERÍSTICAS: Primera y quizá única cerveza de Navidad que voy a comentar este año, y por ser un poco original en vez de las clásicas belgas he optado por una referencia germana que hasta ahora había sido desconocida para mí. Se trata de la Bock de Navidad de Pfungstädter, una cervecera de tamaño medio fundada en 1831 en Pfungstadt, entre Frankfurt y Heidelberg, por Justus Hildebrand, y que sigue todavía bajo el control de sus descendientes.

Es de color marrón pardo rojizo, muy turbia sin ser opaca, adornada por una escasa cantidad de espuma beige grisácea, con muy poca retención. La Navidad estalla en la nariz con dulce malta tostada y caramelo como para repartir con toda la familia, envueltas en frutas oscuras muy maduras, principalmente ciruelas, pasas, higos y algo de fruta del bosque. Como soporte está el pan de centeno dulce y recuerdos de bizcocho, mientras que el techo lo forman un agradable lúpulo noble herbal y notas de nuez moscada.

La entrada en boca es algo ligera pero luego coge vigor. La malta es lo más evidente, quizá no es tan intensa como sugería el aroma, caramelo, toffee y pan negro, haciendo más de énfasis en el grano tostado. La fruta le sigue en un segundo plano, destacando la ciruela sobre higos, pasas y arándanos. A medida que avanza el trago se va secando, ganando protagonismo el grano junto con algo de cacao y muy suave regaliz. Amargor herbal y terroso contundente, con mucha especia picante y un punto cítrico, dejando un delicado calor alcohólico en el regusto. Una cerveza francamente bien hecha, perfecta para disfrutar en casa mientras la temperatura fuera está en cifras negativas. Me ha sorprendido verla mal valorada en una de las páginas de puntuación de cervezas más populares, una demostración más de que cuando nos salimos de IPAs e Imperial Stouts estas webs no son de fiar.

NOTA:

viernes, 23 de diciembre de 2016

Oud Beersel Bersalis Tripel

MARCA: Oud Beersel
MODELO: Oud Beersel Bersalis Tripel
ESTILO: Tripel (9'5% ABV)
PAÍS DE ORIGEN: Bélgica

CARACTERÍSTICAS: En el 2005 Oud Beersel puso en marcha la marca Bersalis, producida en la cervecera Huyghe, con dos referencias, Kadet y Tripel. La primera es posiblemente la más original porque pretende ser una Tripel con baja graduación alcohólica (no me acaba de quedar claro entonces cuál va a ser la diferencia con cualquier Blonde belga), mientras que la que voy a comentar hoy tiene 9'5º de alcohol y entra por lo tanto dentro de lo esperable para este estilo. La compré por cierto en Be Hoppy, tienda de cerveza junto al Caixa Forum de Madrid que se ha convertido en uno de mis lugares favoritos para comprar alguna botella durante los viajes que tengo que hacer a la capital.

Es de un color dorado ambarino brillante, como el de una Lager en condiciones, con una turbidez mínima. Al destaparle se escapa la espuma de la botella lentamente, y una vez servida ocupa todo el volumen de la copa. Es compacta, resistente, con un aspecto cremoso, alimentada por gran cantidad de burbujas que suben con rapidez. En nariz es tan exuberante como visualmente, rebosa manzana golden, pera, banana y algo más suave albaricoque sobre una base de malta, caramelo, suave bizcocho y recuerdos de miel. Completa el conjunto un punto de cítricos, clavo y levadura belga... y respecto al alcohol, es evidente pero no está descontrolado gracias a la ayuda del azúcar, que lo disimula. La verdad es que impresiona lo bien que se integran todos los aromas pese a su potencia.

El nivel se mantiene en boca, la fruta se presenta como un torrente con manzana, banana, membrillo dulce y más suave pera, que se funden con malta sin tostar, toffee, notas de miel que progresivamente ganan fuerza y alguna chispa de azúcar candy. De fondo quedan grano y masa de pan, controlando parcialmente el dulzor. El final está equilibrado con maestría, tiene un amargor firme cargado de lúpulo noble, cítrico y floral, un punto de especia picante, sobretodo clavo y pimienta, fruta, levadura y el alcohol, que ni se esconde ni destaca. Es una Tripel compleja, y a pesar de sus casi 10º, muy bien disimulados, se bebe con facilidad y no satura. Para repetir, a la altura de sus Lambic.

NOTA: